Leer lo que dice el video
Introducción
En este tutorial vas a conocer Orar, el espacio de oración de tu parroquia en tu teléfono: el rosario, las lecturas del día, las Horas, la Biblia y más.
Orar, en tu teléfono
Orar está en el sitio de tu parroquia. Arriba ves el día litúrgico, con su tiempo y su color, y dos atajos: rezar el rosario o leer las lecturas de hoy. Más abajo está todo, en tres grupos: para rezar hoy, para leer y aprender, y para rezar en comunidad.
Y para casi todo, no necesitas cuenta. Con «Letra y tema» agrandas la letra o cambias a sepia u oscuro, para leer con calma, incluso de noche. Y lo más práctico: Orar se instala en tu teléfono como una app, con el nombre de tu parroquia.
No se baja de ninguna tienda: se agrega desde el navegador. En Android, abre el menú de Chrome y elige instalarla o agregarla a la pantalla de inicio. En iPhone, en Safari, toca Compartir y elige agregarla a inicio.
Queda con su ícono y se abre sin la barra del navegador. Y el rosario y la Biblia se pueden rezar sin señal, después de abrirlos una vez.
El rosario
En «Santo Rosario» ya están sugeridos los misterios que tocan según el día de la semana. Si quieres otros, los eliges aquí. Cada misterio trae su cita del Evangelio y una breve meditación, para contemplarlo.
Aprieta «Rezar con las cuentas». Cada oración aparece completa: la tocas y pasas a la siguiente, como una cuenta entre los dedos. En cada decena, una hilera de diez cuentas te muestra en qué avemaría vas, y arriba, en qué misterio.
Si te interrumpen, no pasa nada: el teléfono guarda dónde ibas, y al volver retomas tu rosario.
La Palabra de cada día
En «Las lecturas de hoy» están las lecturas de la misa del día. Con las flechas cambias de día, y con «Escuchar», el teléfono te las lee en voz alta. Para orar con el Evangelio, aprieta «Lectio Divina»: un camino guiado de seis pasos.
El primero es aquietarte y pedir la luz del Espíritu Santo. Luego lees el Evangelio con calma, y anotas la palabra o la frase que te tocó el corazón. Después meditas qué te dice hoy, le respondes a Dios con tus palabras, y te quedas un momento en silencio con Él.
El último paso lleva la Palabra a la vida: un propósito pequeño y concreto para hoy. Si tienes cuenta, guardas tu reflexión en tu diario. Es privado: nadie de la parroquia puede leerlo.
Las Horas y la Biblia
La Liturgia de las Horas se abre en la Hora que corresponde al momento del día. Arriba eliges otra, como completas antes de dormir, con su himno, sus salmos y sus oraciones. En «Lectura de la Biblia» la lees completa con un plan ordenado, a tu ritmo.
¿Recuerdas una escena, pero no dónde está? Búscala por tema: las parábolas, los salmos más rezados. Y en cada libro, «Leer sin conexión» lo deja guardado en tu teléfono.
Luego eliges el capítulo y la traducción.
Aprender y acompañar
«Entender la Misa» la explica paso a paso: qué dice quien preside, qué responde la asamblea, y por qué. Es para prepararla con calma, por partes. El Catecismo está completo y con buscador: escribe una palabra, como «perdón», y te muestra dónde lo enseña la Iglesia.
«Santo del día» te cuenta la vida del santo que la Iglesia celebra hoy. Puedes buscar otro, o escuchar su biografía. Y «Acompañar» te ayuda cuando alguien está enfermo o ha muerto y no hay un sacerdote a mano.
Por ejemplo, a guiar un velorio, que puede dirigir cualquier laico.
Tu cuenta y tu recordatorio
Con una cuenta guardas tu diario y tu constancia, y activas un recordatorio. Es gratis: escribe tu nombre, si quieres, y tu correo. Lee cómo se cuidan tus datos de oración: nadie de la parroquia puede ver tu actividad ni tu diario.
Acepta, y aprieta «Crear cuenta». Te llega un correo para confirmar. El enlace vale por veinticuatro horas.
Al abrirlo, eliges tu contraseña y entras de inmediato, con «Mi regla», «Mi diario» y «Mi cuenta». En «Mi regla» decides cuándo y cómo quieres rezar. No es una competencia ni una racha: perder un día no borra el camino.
Escribe tu momento del día, la hora, cuántos días por semana y tu oración preferida. Y aprieta «Guardar mi regla». Con tu hora guardada, Orar te puede recordar la hora de rezar.
Aprieta «Activar recordatorios» y permite las notificaciones cuando el teléfono te pregunte. El aviso llega a ese teléfono, y no te molesta si ese día ya rezaste. Lo desactivas cuando quieras.
En iPhone, el aviso solo funciona con Orar instalada: la misma pantalla te explica cómo agregarla a inicio desde Safari.
Rezar en comunidad
En el «Muro de intenciones» lees lo que pide tu comunidad. Leerlo es libre; para pedir oración, necesitas tu cuenta. Escribe tu intención, elige si aparece tu nombre, y aprieta «Pedir oración».
La secretaría la revisa antes de publicarla, y queda en el muro treinta días. Puedes retirarla cuando quieras. En «Retos de oración», tu parroquia propone rezar juntos en los tiempos fuertes del año.
Aprieta «Sumarme al reto». Tu avance se cuenta con tu propia oración y es privado: no hay rankings. En resumen: Orar te acompaña cada día desde tu teléfono.
Instálala como una app, y con tu cuenta, te recuerda la hora de rezar.